Los chicos y las chicas del coro

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29 marzo 1455. La invención de la imprenta.El veloz zorro marrón salta sobre el perro perezoso”. La voz conjuntada de setenta jóvenes se expande impetuosamente por la nave central. El piano y los timbales han allanado el camino con un arranque dinámico, y sobre esa base los timbres secundan con un brío exacto –with energy!– la anotación de la partitura. La vieja iglesia abraza entonces unas extrañas palabras inglesas que hablan de un zorro veloz que salta sobre un perro perezoso. Repetida varias veces, la frase tiene algo de incomprensible consigna que con su sola invocación abriera el paso de algún sanctasanctórum. Es un pangrama, una de esas frases retozonas que contienen todas las palabras del alfabeto. El zorro veloz resurge en cada estrofa, lo mismo que el perro perezoso. Y entre uno y otro, como huellas sobre la página impresa, van surgiendo letras capaces de hablar a todos en todas partes.

1 agosto 1834. Abolición de la esclavitud. “Unas cuantas palabras escritas con tinta negra / sobre papel blanco / pueden liberar una nación”. Las voces que rasgan el silencio de la iglesia esparcen por primera vez en nuestro país la pieza que el compositor inglés Bob Chilcott ha creado sobre poemas de Charles Bennett. Antiguo director del coro de la Royal College of Music de Londres y director invitado de la BBC Singers, Chilcott (Plymouth, 1955) es un prestigioso autor de más de 125 piezas corales, que aparecen bajo el sello de Oxford University Press. Five days that changed the world recuerda cinco momentos extraordinarios de la humanidad, cinco días que cambiaron el mundo. Los 70 chicos y chicas integran el Coro de Jóvenes de la Comunidad de Madrid. Algunos cursan estudios profesionales de música, y muchos se iniciaron en la sección infantil, con apenas siete u ocho años. En la mañana de los sábados se reúnen a las afueras de Madrid para insuflar vida a composiciones de papel que unas veces tienen la complejidad de una cantata barroca y otras la cercanía de una canción popular.

14 diciembre 1903. Primer vuelo a motor. “Un pensamiento puede aprender a volar si les das alas”. Bajo la dirección de Juan Pablo de Juan y con el abandono que predica la partitura y que anticipa un piano sosegado, el concierto enfila el tercer día que hizo mejor al mundo. No es desconocida para ellos esta obra de algo menos de veinte minutos. El verano pasado, en la solemnidad de la catedral de Worcester, en Inglaterra, y junto a coros de una decena de países como Rusia, Bélgica, Polonia, Alemania, Lituania o China, contribuyeron a su estreno mundial. Fue el colofón de una semana de talleres y conciertos en plazas e iglesias, al abrigo de un festival internacional organizado por Sing UK y Europa Cantat.

28 septiembre 1928. Descubrimiento de la penicilina. “Pensé que algo había fallado, pero se convirtió en un acierto. / A veces, donde nunca pensaste que estaría, / está lo que has buscado toda la vida”. Acostumbrados a peregrinar por iglesias madrileñas, la de Worcester supuso la primera experiencia internacional para esta sección juvenil del coro que la Consejería de Educación puso en marcha hace 14 años. Lejos de quedarse en una anécdota memorable, aquella iniciativa tendrá continuidad con la gira que durante quince días los llevará por diversas ciudades de Francia y Alemania, y que tiene como imán su asistencia al Festival Internacional de Música de Cámara para Jóvenes Corales que tendrá lugar en julio en la isla germana de Usedom.

12 abril 1961. Primer hombre en el espacio. “El hijo de un carpintero girando alrededor de la tierra. / Vi lo hermoso que es nuestro planeta. 12 de abril de 1961. / Las estrellas son el alfabeto de Dios”. La obra de Chilcott encara su final con la imagen de un hombre contemplando desde su nave espacial una estampa inédita del globo terrestre. El piano se vuelve un titilar de estrellas. Los timbales se desvanecen. Entre las costumbres con que se rigen nuestras instituciones públicas no figura casi nunca el procurar la continuidad de las tareas meritorias. La permanencia del equipo artístico –Juan Pablo de Juan, Rennier Piñero– que ha hecho posible la presencia en escenarios internacionales de estas voces juveniles, peligra. Todo cambia, como nos recuerda la voz de Mercedes Sosa. Tras cuatro años decisivos el Coro de Jóvenes de la Comunidad de Madrid se someterá previsiblemente a una nueva muda. Todo está cambiando siempre, pero cabe la sospecha de que este relevo no sea capaz de mejorar siquiera un poquito el mundo.

 

Publicado en Escuela, 29 mayo 2014

 

 

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